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 La nueva política de defensa del Brasil.

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MensajeTema: La nueva política de defensa del Brasil.   Dom 21 Feb 2010, 16:15

Por Fabian C. Calle
17 de agosto de 2005


Otras cosas ocurren en Brasil además de la crisis política derivada de las acusaciones cruzadas de financiamiento ilegal de la política. En este sentido, la siempre sensible área de la Defensa Nacional cuenta desde el 30 de junio pasado con un nuevo decreto número 5.484 firmado por el Presidente Lula da Silva. En el mismo, se condensa la visión de Brasilia en el campo de la Defensa Nacional y la seguridad regional e internacional.
Este documento, seguramente se constituye en la guía más específica y explícita que ha tenido desde el regreso de la democracia este sector del Estado brasileño. Entre sus puntos más salientes se destacan una clara definición de las áreas estratégicas prioritarias: 1) el Amazonas (por el impacto de la guerra en Colombia, el narcotráfico, narcoguerrillas, depredación ambiental, etc.)
y 2) el Atlántico Sur (tanto por su rol los flujos del comercio internacional del Brasil como por ser la zona en donde se concentran parte sustancial de las riquezas petrolera y gasíferas).
A su vez, destaca que a pesar de la tan mentada globalización e interdependencia económica se asiste a un mundo en donde las ambiciones de otros Estados sobre el territorio y los recursos naturales de otros países serán moneda corriente y que para ello el sector de la Defensa Nacional debe contar con adecuados niveles de recursos económicos, materiales bélicos, recursos humanos y tecnología. Asimismo, reconoce el creciente peso de amenazas no estatales entre las que subraya el crimen organizado y al terrorismo.

Uno de los puntos que más se reiteran en el documento, es la necesidad que el Estado brasileño lleve adelante una activa campaña de concientización de los diversos sectores de la sociedad para que comprendan los riesgos y amenazas que existen a la soberanía y la seguridad de la patria. A diferencia de la Directiva Presidencial para la Defensa dada a conocer por Brasilia en 1996, en esta oportunidad se hace expresa referencia a la relevancia política y estratégica del MERCOSUR. Al mismo tiempo que se subraya la conveniencia de revalorizar el sector de la industria de la Defensa junto países socios de la subregión.

El decreto define la postura del área de la Defensa del Brasil como disuasiva y sustentada en una capacidad militar creíble. En este sentido, se prioriza el incremento de la interoperabilidad de las Fuerzas Armadas y el empleo combinado de las mismas. A ello se le agrega la decisión de reforzar las capacidades militares en el Amazonas y en el espacio marítimo. También se cita la voluntad de desarrollar capacidades preventivas contra el accionar del terrorismo así como el de llevar a cabo operaciones contraterroristas.

Si bien claramente enfatiza en la prioridad que tiene Sudamérica, el Atlántico Sur y el Sur de Africa para esta concepción estratégica, también establece la voluntad de tener un rol más activo en operaciones de paz en el ámbito regional e internacional (siempre y cuando sean funcionales a los intereses nacionales del Brasil) así como en acciones humanitarias, tener participación en el proceso de toma de decisiones sobre el futuro de la Antártida e intensificar el intercambio y la cooperación con Fuerzas Armadas amigas, en especial, las de América del Sur y Sur de Africa.

Por último, reconoce que en el actual escenario internacional de amenazas estatales y no estatales se requieren para ser contrarrestadas de una potenciación del sector de la inteligencia y una rápida capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas.

Los antecedentes al Decreto y el escenario regional.

Una mirada al panorama regional y subregional (Cono Sur), nos mostraría un escenario altamente conflictivo y volátil en lo político, económico y social y al mismo tiempo una agudización de tensiones fronterizas y diplomáticas entre países como Chile y Bolivia (por la histórica cuestión de la salida al Mar, la exportación de gas por el pacífico, etc.), entre Perú y Chile (por la negativa de Lima de aceptar la actual delimitación marítima entre ambos países y las compras de unidades navales por parte de la Armada chilena y la posterior reacción peruana adquiriendo material naval, entre otras cuestiones ).

De más está decir qué panorama enfrentaríamos si extendiéramos la mirada a Colombia, Venezuela, Ecuador y la zona amazónica que estos países comparten con el Brasil. Un explosivo mix de debilidad institucional, agitación social, la operación de organizaciones armadas ilegales, narcotráfico, etc. Esta breve enumeración nos lleva a una de las primeras conclusiones.

El escenario que rodea a la Argentina dista de estar meramente signado por la lucha o tensión entre Estados débiles vs. actores no estatales de naturaleza ilegal (narcotráfico, terrorismo, crimen organizado, etc. y su interacción entre si). A ello se suma la existencia y hasta la agudización de tensiones geopolíticas tradicionales y/o condimentadas por agendas recientes, tal como sucede en el caso de la disputa por la salida al mar de Bolivia y la agitación político y social en el país del altiplano.

Una de las cuestiones que caracterizan el actual debate sobre el campo de la Defensa en el Brasil, es la supuesta falta de especificidad y guías operativas claras que brinda el que es hasta ahora el principal documento público en la materia.
En este sentido, diversos especialistas destacan que la Directiva Estrategia Presidencial de 1996 (dada a conocer casi 3 años antes de la creación del Ministerio de Defensa) no ayuda a dar pasos concretos en materia de reorganización del sector y planeamiento .

Entre sus puntos más relevantes, esta Directiva destacaba la necesidad de asumir el fin de la Guerra Fría y sus implicancias en materia de seguridad y Defensa, el creciente peso de nuevas amenazas no estatales como el narcotráfico y el crimen organizado, el creciente rol del Amazonas como área de la Defensa y la seguridad del Brasil, la importancia de reforzar las capacidades de inteligencia y de Comando y Control, la existencia de una postura disuasiva y de status quo territorial por parte del Brasil y la existencia de serias dificultades para la previsión estratégica.

De alguna manera, compensando esas supuestas carencias, las medios especializados del Brasil destacan el valioso rol orientador que significó el Discurso del ex Ministro de Defensa Quintao el 20 de septiembre del 2001.

En un contexto aun de conmoción internacional por los atentados del 11-9, Quintao puso un mayor énfasis en definir prioridades y establecer procedimientos a seguir, que entre sus principales argumentos se destacan:
l) el asumir el actual escenario internacional como incierto;

2) ver al terrorismo internacional no como una amenaza directa, pero si como un factor potenciador de la desintegración hemisférica y regional;

3) el apoyo no incondicional del Brasil a la lucha contra el terrorismo;

4) el reconocer los profundos cambios que se han producido en los Estados Unidos luego de los atentados del 2001;

5) el impulsar la construcción de una estrategia de seguridad y defensa regional, principalmente con la Argentina y citando el ejemplo de la relación entre Alemania y Francia;

6) la amenaza que representa la crisis interna en Colombia y el "derrame" regional de la cuestión del narcotráfico y las guerrillas;

7) la necesidad de un aparado militar calificado para hacer frente a contingencias y amenazas convencional y no convencionales;

Cool el reforzar el intercambio de información con los países vecinos;

9) la importancia de fijar límites y reglas claras al rol de las FF.AA. en tareas de seguridad interior;

1o) la necesidad de readaptar las doctrinas y estrategias heredadas de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Fría;

11) el reconocer que la agresión de otro Estado es una posibilidad, pero mínima;

12) el asumir que las agresiones externas sobre Brasil pueden venir de actores no estatales;

13) la necesidad que la modernización del equipamiento militar deba estar al servicio del planeamiento estratégico.


En sintonía con estos argumentos, en diversas declaraciones y entrevistas el entonces Ministro Quintao reafirmaba la percepción brasileña de una baja posibilidad de conflictos interestatales en la región (y en especial en el Cono Sur), la amenaza central que representaban para la estabilidad nacional y regional los problemas sociales y la falta de fortaleza de las instituciones nacionales y la calificación del narcotráfico y el crimen organizado como "el principal problema de seguridad del Brasil".

En este sentido, afirmaba, en sintonía con lo que luego será la línea argumental del Ministro José Viegas y de la administración Lula, que las FF.AA. se limitarían a brindar respaldo logístico, de inteligencia y comunicaciones a las fuerzas policiales . Por último, Quintao, y como veremos su sucesor también, comenzaba a poner al sistema de vigilancia amazónico SIVAM como un elemento fundamental en la política de creciente coordinación y cooperación con Colombia en materia de seguridad.

Este proceso gradual, acelerado a partir del fracaso del proceso de paz en Colombia a mediados del 2001 y el efecto de los atentados del 11-9 en los Estados Unidos, desembocará en el 2003 en la firma de un Protocolo de entendimiento entre los Ministerios de Defensa de Brasilia y Bogotá y la realización de un mega-ejercicio militar denominado Timbó en donde participaron más de 10 efectivos de los dos países. De manera contemporánea al Acuerdo de "Tabatinga" entre los Ministerios de Defensa de Brasil., Colombia y Perú, el Ministro brasileño José Viegas dio un paso que hasta el momento Brasilia se había cuidado de no hacer.

El calificar como terrorista la actividad desarrollada por grupos armados colombianos como las FARC . Ello ha sido visto en Brasil y en Colombia como un paso más en una ascendente cooperación entre ambos países en materia de seguridad.

EEl creciente peso que a lo largo de los años ´90 adquirió en la opinión pública y en la clase dirigente del Brasil los temas ligados a la seguridad interior y su vinculación con los procesos que se dan en Colombia así como la percepción una cuasi extinción de la hipótesis de guerra interestatal con la Argentina, han derivado en un creciente desplazamiento de efectivos y medios militares hacia la zona amazónica. La misma, "parece ser la roca sobre la que se está construyendo la nueva estructura y política de Defensa del Brasil" así como una fuente de recursos presupuestarios y de prestigio para las FF.AA.

Tal hecho se refleja al momento de ver los actuales y futuros tres principales proyectos del Ejército brasileño:
1) la Defensa del Amazonas;

2) la creación de una Fuerza de Despliegue Rápido (en un contexto de creciente importancia y partidas presupuestarias para las denominadas "fuerzas especiales o comandos";

3) un creciente protagonismo en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz .

Reflexiones finales

Una breve síntesis de este trascendental decreto nos muestra un Estado brasileño que asume que en el actual y futuro escenario regional e internacional tienden a convivir amenazas estatales y no estatales.
En el primer caso, derivadas básicamente de las eventuales injerencia directas o indirectas de las principales potencias y en especial de los Estados Unidos. En cuanto a las segundas, en gran medida por el accionar del narcotráfico, el crimen organizado y del terrorismo en la región y su interacción con Estados débiles o en crisis que abundan en la zona.

Si la actual crisis política no termina paralizando el gobierno de Lula da Silva ni impacta en la recuperación económica, el sector de la Defensa del Brasil parece contar por primera vez en dos décadas con un decreto que refleja la voluntad de jerarquizar el sector de la Defensa Nacional y desarrollar recursos presupuestarios y marcos legales adecuados para el accionar de las FF.AA.

Tal hecho, no deja de ser un buen dato para la Argentina, país que si bien no es nombrado sobrevuela el documento como una fuente de alianza y cooperación, que también requiere de una tendencia semejante de forma de revertir el proceso de desinversión que a lo largo de los últimos 15 años (llevando el presupuesto de Defensa Nacional del 6% en 1980, al 3% en 1986 al 1% al terminar los ´90). Asimismo, el énfasis del decreto brasileño en el Atlántico Sur requiere por parte de la Argentina de una definición del tipo de interacción que nuestro país llevará a cabo en este espacio de interés común.

Los elevados niveles de cooperación y medidas de confianza mutua que han forjado las dos Armadas nacionales hacen prever la convergencia primera por sobre potenciales fricciones. Un factor de malestar en común tanto en Buenos Aires como en Brasilia es, y seguramente será, la presencia militar extraregional en las Malvinas y su área oceánica circundante.

T. Correa Reymond. "Perú insiste en levantar un conflicto por el mar", El Mercurio, 31/3/04, Chile.

Un informe difundido por el diario peruano "La República", y que tuviera amplia difusión en el país y medios de prensa de Chile y Bolivia, se afirmaba que según las estadísticas fuentes del sector de la Defensa de los EE.UU., "El poder bélico de Chile es 5 veces superior al del Perú" (una relación 7 a 1 en el Ejército, de 3 a 1 en la Fuerza Aérea y de 4 a 1 en la Marina), M. Gutierrez, "El poder bélico de Chile es 5 veces superior al del Perú" La República, 9/3/04, Perú.

D. Proenca Junior & E. Esteves Duarte, "Comentarios a una nova politica de Defensa", Security and Defense Studies Review, Vol. 3, N 2, Fall 2003.

"Interview - G.M. Da Cruz Quintao (Brazilian Minister of Defence)", Jane´s Defence Weekly, 30 May 2001, UK.

Este sistema de control y vigilancia electrónica del 50% de la superficie de el amazonas fue un proyecto iniciado en 1994, luego de una licitación en donde la empresa Raytheon de los EE.UU. (junto a Embraer y otras empresas brasileñas) se adjudico un el contrato por un valor estimado de 1400 millones de dólares.

La combinación de radares, sensores terrestres, satélites y aviones de inteligencia electrónica comenzó a entrar parcialmente operaciones en la segunda mitad del 2002 (y se estima que para el 2004 estaría en plano estado de funcionamiento) ("Brazil´s SIVAM air fleet take shape", Jane´s Defence Weekly, 7/1/04, UK). El SIVAM es considerado el sistema de control y vigilancia más sofisticado que algún país Sudamericano haya instalado y su objetivo declarado es brindar información en tiempo real a las FF.AA. y fuerzas policiales en tareas ligadas a la lucha contra el narcotráfico, el tráfico ilegal de materias primas y de armas livianas así como de la eventual penetración de grupos armados provenientes de Colombia u otros países.

O Globo, 12/2/04, Brasil.
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